¡Horrible! ¡Espantoso! Ella está... malgastando su tiempo! -dijo el Pepe grillo de su conciencia trabajadora.
Ella está escribiendo desde su trabajo.
¡Tremebundo! -grita hora Pepe.
De golpe vienen una, dos, más ideas para escribir.

Idea uno:
Describir a esa compañera que se cree especial cuando lo único que tiene como tal son sus pensamiento (y alguno ni siquiera son originales)

Idea dos:
Imaginar como se desarrollaría un videoclip con sus compañeros de trabajo al son de una canción de Lisandro Aristimuño.

Idea tres:
Relatar una jornada de trabajo con cortes antropológicos. (LS se revuelca en su tumba. RIP.)

Ya saldrán mejores ideas.

Se larga la primera!

Todo se torna confuso en un primer momento, pero uno tiene que arrancar (ya sea por obligación o por deseo propio)*
Vuelvo a lo escrito tras años de dejarlo atrás.
De chica me fascinaban los mundos que se creaban tras los cuentos, novelas y poesías. El escritor se alejaba de sí por un lapso. Por siempre. Ya nunca volvería a ser el mismo.
Esa mentira aceptada por todos es lúdicamente necesaria por momentos.
Ser otro, aunque sea en palabras.
Después de muchos cambios, llegué a este puntapié del cual había partido.
Ser otro, pero en palabras.

En proximas ocasiones me explicaré más!
Besos!

*¿Acaso hay deseos ajenos que se nos vuelvan propios?