Todo se torna confuso en un primer momento, pero uno tiene que arrancar (ya sea por obligación o por deseo propio)*
Vuelvo a lo escrito tras años de dejarlo atrás.
De chica me fascinaban los mundos que se creaban tras los cuentos, novelas y poesías. El escritor se alejaba de sí por un lapso. Por siempre. Ya nunca volvería a ser el mismo.
Esa mentira aceptada por todos es lúdicamente necesaria por momentos.
Ser otro, aunque sea en palabras.
Después de muchos cambios, llegué a este puntapié del cual había partido.
Ser otro, pero en palabras.
En proximas ocasiones me explicaré más!
Besos!
*¿Acaso hay deseos ajenos que se nos vuelvan propios?
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